miércoles, 22 de junio de 2016

Las Rosas de Tsu-Ling

        El sabio Feng visitaba a menudo el jardín de Tsu-Ling que tenía las mejores rosas que rivalizaban con las mías.Las de él siempre ganaban el premio del emperador.
        Un día Feng me comentó que alguien había echado sal en la tierra de las rosas de Tsu-Ling.El creía que había sido yo.Pero, aunque lo odiaba, No podía odiar a sus rosas.Lo considero un jardinero superior.
         Feng por la mañana daba sus largas caminatas, él pensaba en sus casos, otras veces no pensaba en nada.
         A Feng no le gustaba pasear por la noche.Pero,ese día se tuvo que quedar toda la madrugada alrededor del jardín de Tsu-Ling sin ver a nadie. 
         Al atardecer, luego de descansar, Feng fue a saludar a Tsu-Ling y noto que habían volcado más sal sobre la tierra.
         Tsu-Ling se quería retirar a la colina para dedicarse al cerezo y al jazmín, yo me llevaría el premio del emperador.
          Mientras Tsu-Ling hablaba, Feng había hundido una pala en la tierra. Tsu-Ling le preguntó por qué hacía eso, si él pensaba que había sido yo. Supuestamente él sabía el crimen, el culpable pero no el arma. Feng dijo Ue seguiría hasta que dijera la verdad.
          Se quedaron callados.Hasta que, porfin, Tsu-Ling confesó: "Mi esposa solo tenía ojos para Pao, así que la maté y la planté aquí".Él quería ocultar el crimen pero ella quería hacerse ver,y crecieron esas hermosas rosas."Por eso les tiré sal, porque eran las más hermosas".
          El castigo de Tsu-Ling fue mantener sus rosas y dejar que crecieran. Él cumplió con el acuerdo y viajeros de puertos lejanos venían a ver las rosas rojas como la sangre.
          Una tarde Feng vino a visitarme, me preguntó sobre Tsu-Ling y le conté que había muerto por una espina de rosa,y que yo había cuidado de su jardín pero que no me había atrevido a tocar sus rosas, Feng me dijo que hacía bien en no acercarme y que las rosas de Tsu-Ling ya no necesitaba jardinero.
        FIN
Hecho por:Lara Paganini,Ignacio Pucheta,Franco de Laurentis y Santino Guersi 

sábado, 23 de abril de 2016

VELOZ

                                                                        
   En el este de la república hay una especie única e interesante.Es un animal similar a un conejo y a una suricata.Tiene unos inmesos ojos y no es un animal tan grande pero es bastante peligroso.Usualmente es marrón claro,pero puede ser negro también.Es un animal nocturno y se lo llama "Zolev".Se lo llama así debido a que es un animal muy veloz y como "Veloz" era muy común lo escribieron al revés.
     Hasta que por fin encontré uno.Había estudiado a este animal tan extraño hace años,pero nunca había logrado ver uno en persona.
      Para estudiarlo un poco más de cerca,decidí llevarlo conmigo,aunque no estaba segura de que sobreviviera.Pero tenía tantas ganas de llevarlo conmigo y que conociera mi casa,que me lo llevé.
      Mientras iba a mi casa pensaba si era una buena idea tenerlo,era un animal muy peligroso y,si me mordía,podría llegar a volverme loca por el veneno de sus dientes puntiagudos.Igual me arriesgué,no podía dejar pasar esa oportunidad.
      Cuando llegué a mi casa,con el Zoleb en una jaula,lo dejé en mi laboratorio donde lo había estudiado todo sobre él.
      Esa noche no dormí.Iba cada dos por tres a ver cómo estaba y siempre estaba igual,con sus ojos saltones y acurrucado en un ángulo de la jaula.
       Cuando por fin me dormí,al minuto,el Zolev comenzó a maullar como un gato.Cuando un Zolev hace eso es porque tiene hambre,así que me levanté nuevamente y fui por cáscaras de vegetales.Se las acomodé en un plato y en el otro le serví agua.Luego me acerqué y se lo dejé en la jaula.
        Esperé unas horas y él seguía maullando no comía.No sabía qué hacer,estaba muy preocupada,así fue como llené de valor y agarré a mi Zolev como un gatito bebé y le di de comer en la boca.Imagine que no iba a comer ni un bocado y que me iba a morder,pero ocurrió lo contrario.Desde aquel momento somos amigos.
         Años después, mi Zolev desapareció y jamás lo volví a ver.